martes, 13 de marzo de 2018

Felicitación para una despedida de soltera

Cuando organizamos la despedida de soltera de nuestra amiga Bárbara, pensamos en el lugar para cenar, hacerle un regalo y acompañar el regalo con una felicitación.
Quería hacerla yo, pero no me apetecía la clásica tarjeta de cartulina donde cada una de nosotras escribiéramos algo a la novia y firmáramos. Quería algo diferente y bonito.


La tarjeta de felicitación más atípica, pero más bonita, que se me ocurrió.


Materiales:

- Botella de cristal con tapón de corcho
- Piedras blancas para decoración
- Cáncamos dorados pequeños
- Etiquetas
- Cuerda de cáñamo
- Rotulador blanco
- Pinzas pequeñas de madera (al final no las utilicé)



Primero conté cuantas chicas eramos, y marqué un punto por cada una (11 en total) en el borde exterior del corcho, y un punto central.

Fui enroscando los cáncamos uno a uno. Primero el del centro y luego el resto. Con un poco de fuerza con los dedos se enroscaban fácilmente.


Les pedí a las amigas que me mandaran una frase corta para felicitar a Bárbara. Escribí en cada etiqueta el nombre de cada una de las amigas y la frase que había escogido cada una de ellas.

La cuerda de cáñamo la doblé e hice un nudo superior y otro a la altura de la tarjeta. Por último até cada cuerda a cada etiqueta con un lazo.

La tarjeta central llevaba el nombre de "Bárbara" y detrás "con todo nuestro cariño".


A la botella le puse un lazo blanco en el cuello, y la metí dentro de una bolsa de regalo para vino.



Junto con el regalo, que no diré que es...¡Quedó muy bonito!



¡Y le gustó!





domingo, 29 de octubre de 2017

Palet para mis collares

Además de los zapatos, que son mi perdición, y los sombreros, me encantan los collares y colgantes y no es nada fácil tenerlos ordenados. Hasta ahora los tenía repartidos por el dormitorio, colgados dentro de algún armario y había veces que ni siquiera recordaba que tenía alguno. 

La solución, utilizar el segundo trozo de palet para colgar con un poco de orden los collares.


Si recordáis, en un post anterior, hice un sombrerero para mi habitación. 


El segundo palet lo guardé para mis collares. Que tengo bastantes y ya no se donde ponerlos. Los guardo incluso en sitios diferentes y a veces, ni me acuerdo que tengo algunos.
 

Lo primero fue decidir el lugar donde colocarlo para que no molestara y no ocupara mucho espacio. Mi habitación no es muy grande así que opté por el único sitio posible y debía colocar el palet en vertical.



Coloqué dos cáncamos en la parte superior. Y compré unas perchitas con adhesivo blancas, lo mas sencillas posible. Como el palet no es blanco como las perchitas, las pinté con la misma pintura para que no llamaran la atención.



Colgué el palet, con la inestimable ayuda de Fran, y lo siguiente fue llenarlo.



Fui colgando uno a uno, y haciendo cambios cada vez hasta que los colgué todos... bueno, ¡casi!


lunes, 11 de septiembre de 2017

Un pequeño cambio en mis sandalias

Este verano me compré unas sandalias de flecos que me encantaban, pero me resultaban un poco incómodas.

Las sandalias con cintas largas quedan muy bonitas, pero a mí me estrangulan la pierna, así que procedí a recortar las cintas y ponerles unos pompones.


Por supuesto me gustaban más las sandalias de Mimao, pero no las quería con tacón y tampoco quería gastarme tanto dinero. Al final me las compré en Oysho por 19,90€.


Corté las cintas de forma que sobrara bastante para hacer los pompones y para que no se quedara demasiado corto el cordón.


Compré cuatro terminales plateados del chino. Corte la tira de cuero en nueve trocitos de la misma medida y las uní, atándolas con hilo del mismo color y pegando la terminación con una gotita de pegamento superfuerte.


Una vez atados los cuatro pompones, los metí en los terminales con un poco de pegamento y pasé la cinta de la sandalia por el terminal.


Pegué la cinta para unirla y por último, rematé el final con el mismo hilo para reforzarlo y que quedara mejor terminado.

¡Ahora me las pongo mucho más!


jueves, 7 de septiembre de 2017

¡Photocall de mil colores!

Este verano celebramos el cumpleaños de mi amiga Lola, que cumplía 60 años, y para preparar su photocall pensé en lo que mas le gusta a ella. ¡Los colores! 

Así que puse en marcha este nuevo proyecto, que le gustó tanto que se lo ha llevado a casa para colgarlo.


Y me puse manos a la obra, con la ayuda de mis amigas Salut, Sefa y Merche. 

Materiales

- Cartulinas de colores
- Cuencos y vasos de diferentes tamaños
- Hilo de coser
- Cañas
- Cinta de embalar transparente


Compré tres cartulinas de cada color y con los cuencos fui dibujando círculos hasta rellenar la cartulina.


Recorté todos los círculos y los puse por colores y tamaños, para hacer más fácil el trabajo.


Para medir las tiras de círculos, que debían ser de 2 metros, puse los círculos en tiras en el suelo y así fui repartiendo por colores y tamaños los círculos, para que cada tira fuera diferente. En cada tira había aproximadamente 18 círculos.

Es muy importante dejar tanto arriba como abajo aproximadamente 20 centímetros de hilo, para poder atar las tiras en las cañas.

Recogí las tiras por orden para poder coserlas. Así que directamente fui uniendo los círculos con el pespunte mas ancho que permite la Singer de mi abuelita (que cose de maravilla).


Como el cumpleaños lo celebramos en Cádiz, plegué las tiras y fueron hasta allí plegadas.

Las cañas nos las dio Nicolás y utilizamos 2 cañas de dos metros cada una. Pero como había que llevarlas en el coche, tuvimos que partirlas en dos y después unirlas en Cádiz otra vez.


Siguiente trabajo, atar todas y cada una de las tiras a la caña superior.


Entre Paco y yo atamos las tiras en la caña superior. Para que no se movieran los hilos, fui poniendo en la parte de detrás de la caña cinta de embalar transparente, para que se quedaran fijadas. Hay que tener mucho cuidado al colocarlas porque tienden a enrollarse entre ellas y desenredarlas es costoso.


El paso siguiente fue colgar la caña de las vigas de la terraza con cuerdas.

Y el último paso fue subir las cuerdas y atar las tiras a la caña de bajo. Por supuesto, también las fijé con cinta de embalar transparente.

Total: 40 tiras por 18 círculos = 720 círculos (más o menos)





miércoles, 9 de agosto de 2017

Que bonito es regalar

Me encanta hacer regalos y también empaquetarlos de forma diferente. El último se me ocurrió porque vi algo parecido en Internet, como no. Y me pareció una forma original para regalar unos pendientes.


Le regalé unos pendientes de plata a mi amiga y cuñada Inma, para su 50 cumpleaños. Y quería algo especial.


Los materiales utilizados: el regalo, botes de cristal, corcho, arandelas y un clip, tela de rafia y piedrecitas de la playa.


Primero desmonté el bote elegido. Y recorté la tela de rafia redonda para ponerla sobre la tapa.


Lo más difícil fue recortar el corcho a la medida de la tapa. Investigando en varios blogs, vi que la forma más fácil de recortarlo es hirviendo el corcho y luego recortarlo con el cuter. No me quedó muy fino, pero encajaba en el hueco de la tapa.

Después corté el clip con unas tenazas por cada lado, para poder engarzar las arandelas. Y las clavé en el corcho.


Por último metí las piedrecitas de playa en el bote y engarcé los pendientes en las arandelas. 

Solo hay que cerrar el bote con cuidado, y ya está.

Aunque no hay foto, para meter el bote hice una bolsita de tela de rafia y la cerré con cintas de colores.

Espero que le gustara.



jueves, 20 de julio de 2017

Sombrerero de un palet

¡Por fin tengo mi sombrerero!

Me encantan los sombreros, casi los colecciono, pero no tengo mucho sitio para guardarlos. Como tengo de invierno y de verano, no me caben todos colgados en el perchero que tengo en la entrada.

Al final, idee el sombrerero ideal para mi pequeña casa. Hecho con un palet que me consiguió mi amigo Paco Canet, y que tiene mucha historia a sus espaldas.

No es un palet nuevo, quería reciclar de verdad un palet y que tuviera una vida más agradable que la anterior. 


El palet estaba pintado de rojo y había que desmontarlo para el propósito que yo tenía. Por supuesto, aunque lo hubiera hacer yo, me hubiera costado bastante más que si lo hacía Fran. Así que le expliqué con dos imágenes, que es lo que quería.


Expectativa

La realidad de Fran fue esta, claro...


Realidad   ;)

Lo siguiente fue quitar lijar la madera lo máximo posible.



Después quitar la parte de bajo, bastante bien clavada, claro.



Una vez lijado y desparasitado ;) procedí a lijarlo con una lijadora más fina y rellenar los agujeros con cera de relleno maleable. La que tenía era de un color muy oscuro, pero como el palet lo iba a pintar de blanco, me daba igual.



Así quedaron tras la puesta a punto. Aunque en un principio solo pensaba utilizar uno, hice el trabajo en los dos, por si acaso.

Así quedaron tras el lijado, masillado y limpieza.


La verdad es, que en este punto, ya habíamos hecho lo más costoso.

Tras preparar la Chalk Paint casera, me dedique a la tarea más agradable, pintar el palet.


Como el palet conservaba mucho color, pinté varias capas.


Cada capa que pintaba, cuando se secaba, le pasaba una lija muy fina.

Una vez lijado y fino, con un spray de laca al agua, lo barnicé para que la pintura quedara más fina todavía y no manchara.




Después compre los cáncamos para poder colgar el sombrerero en la pared y saqué los percheros que compré en el chino. Lo bueno de estos percheros es que los puedo poner y quitar según necesite. 


Una vez colgado en la pared, gracias a Fran, la verdad es que me encantó el resultado. 


¡Ya tengo donde colgar los sombreros de la temporada!


domingo, 16 de julio de 2017

Pulsera de una sandalia

¡Es cierto! Mi última pulsera ha nacido de reciclar unas sandalias que ya no me ponía. Tengo una manía y es que antes de tirar cualquier cosa, busco que otras utilidades pueden tener. Y de ahí ha nacido esta nueva pulsera.


Explicaré los pasos, sin olvidar enseñaros las sandalia, claro. La verdad es que ha sido muy sencillo, solo tenía que buscar los materiales adecuados y de las mismas medidas. Por suerte, en los chinos y las casa de manualidades encuentras de todo.

Aquí tenéis las sandalias, que en su momento llevé hasta el aburrimiento, pero ya tenían 9 años.


El reciclaje ha sido sencillo, recortar las tiras de cuero y buscar un enganche para poder poner una cadena.


Haciendo presión, el enganche dentado se coge al cuero sin ningún problema. Lo siguiente es tan sencillo como en cualquier otra pulsera, unir la cadena y el mosquetón para cerrar la pulsera.


¡Ya tengo otra para la colección!