lunes, 23 de diciembre de 2019

Mi nuevo árbol y yo, os felicitamos la Navidad

Nunca hemos tenido árbol de Navidad desde que nos casamos, porque no tenemos espacio para ponerlo, ni para guardarlo.

Me encantan, pero ocupan mucho. Así que, este año pensé en hacer un árbol de Navidad que lo pudiera poner en cualquier sitio, barato, sencillo y que no lo tuviera que guardar. Y después de mucho pensar... aquí está. 


Primero partí de una idea, pero durante la confección del árbol, fui cambiando el modelo.

Lo primero fue hacer un cono con cartulinas, de la altura y ancho que necesitaba.


Una vez hecho el cono, lo forré con bolsas, para así poder utilizar la cola sin que se pegaran las cuerdas en la cartulina. 

Para la confección del árbol utilice un rollo de cuerda natural de 95 metros. 


Primero hice con seis cuerdas la guía del árbol, atándolas todas en la punta. Hube de pegarlas con celo en la parte superior y en la inferior. 



Y a partir de ahí, me dediqué a enrollar los 95 metros de cuerda sobre el cono.


El siguiente paso fue preparar la cola blanca con la misma cantidad de agua. Y con una brocha ancha, pintar todas las cuerdas del árbol. Después lo dejé toda la noche secando y a la mañana siguiente repetí el proceso.

Sólo quedaba que secara completamente y comprobar hasta que punto había quedado rígida la cuerda. Como me daba miedo que quedaran rastros de cola, debí poner demasiada agua y no quedó muy rígido.

Pero como mi intención era tener un árbol de Navidad sí o sí... dejé volar a la imaginación y cuando quité la cartulina, y vi que se doblaba, pensé en otra opción. Y resultó bien, porque lo que hice fue... colgarlo.


Lo último que me quedaba, era pasar los 19 metros de guirnalda con bombillas led por todo el árbol. Como si estuviera cosiendo con la guirnalda fui de bajo hacia arriba. Le enganché dos estrellas que tenía de otros años, encendí las luces y... !!!!conseguido¡¡¡¡

El año que viene, espero felicitaros las Navidades con otro arbolito hecho con diferentes materiales.

Espero que os haya gustado. !!!!Feliz Navidad!!!!




domingo, 4 de septiembre de 2016

Cuadro infantil con piedras de playa

Cuando voy a la playa, me encanta recoger piedras (como a tanta gente), pero nunca se que hacer con ellas. Este verano, que he podido volver a la playa después de tres años en dique seco, me hinché a coger piedras de Altea, Puçol...

Vi muchas fotos de piececitos monísimos, pero me pareció más complicado con las piedras que había recogido, puesto que no le pude dedicar muchas horas a recogerlas.

Las cogí pensando en hacerle un cuadro a Ainhoa, la futura hija de mi amiga Beita. ¡Espero que le guste como ha quedado!


Materiales:

- Marco Ribba de Ikea
- Piedras de playa
- Ramitas
- Cartulina de scrapbooking
- Pinturas acrílicas
- Pincel y punteros para uñas
- Silicona


Empecé haciendo un boceto en papel del hueco del paspartú para poder hacer tranquilamente el diseño. Y me puse a ello.


Empecé con la primera flor y continué seleccionando piedras con tonos similares para hacer otras dos más. Ya tenía la base del cuadro.


Escogí seis piedras ovaladas de distintos tamaños y que no fueran muy oscuras. Quería que el cuadro mantuviera la claridad. 

Dibujé con lápiz las letras del nombre de Ainhoa en cada piedra y luego las pinté con pintura acrílica blanca.

Fui mezclando colores para hacer el borde de cada letra con puntitos. Probé varios tonos, porque quería hacer el mismo tono que tiene la bebé en la pared de su habitación, pero es muy difícil hacer ese azul mezclando los colores primarios que tenia a mano. 

Para la base del cuadro, utilicé papel de scrapbooking de rayas de colores, que además llevaban el tono de la pared de la habitación. 


Al final me decidí por un color fresa fuerte, para que no fuera rosa y sobre todo para que destacaran las letras. Y empecé a probar con las ramitas secas que había ido recogiendo. 

Opté por la tercera opción, me parecía que quedaría más fino y se verían más las flores. Y volví a hacer el diseño


Y empecé a pegar con silicona las ramitas y las flores de piedras.


Poco a poco fue tomando forma. Y al ponerle el marco, el resultado final me encantó.

Espero que a los futuros papás les guste tanto como a mí.


En mi pared junto a mis cuadros también queda bonito ¿No?