domingo, 30 de septiembre de 2018

Pelayo Gastro Trinquet

El Trinquet de Pelayo se inauguró en 1868, cien años antes de que yo naciera. Este trinquet es uno de los mas importantes en el que se practica el juego de pelota valenciana.


Ahora se ha convertido en Pelayo Gastro Trinquet con un nuevo proyecto deportivo, gastronómico y cultural con el fin de revitalizar la pilota valenciana.


Todo lo que decora el restaurante hace alusión al juego de pelota. La carta me pareció muy original, ilustrada por Marta Lluesma.

Aunque en la carta tenían varios arroces, preferimos comer de tapas y así probar varios platos diferentes.



Empezamos con una Ajo arriero de garrofó con pan tostado al carbón, Alcachofas crujientes con romesco y Empanadillas de titaina. Todo buenísimo, tradicional pero con un toque diferente.


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Fuera de carta, pedimos los Buñuelos de bacalao y Sepia a la brasa. Y como no, las Bravas trinquet, la tapa más clásica.


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Por último, Pulpo a la brasa. Ensartado en un pincho sobre unas chips con pimentón, el camarero terminó la preparación con una emulsión de boniato ahumado y tierra de aceitunas negras. 


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Y de postre, uno de cada, Versión de tiramisú con fartón valenciano y galleta de cacao, Coca de llanda de naranja con cremoso de chocolate 70%, Panacotta de horchata con fartón caramelizado y Cremoso de calabaza con requesón, nueces y miel.

Todo un placer para el paladar, en mi humilde opinión. Nos sirvieron rápido y los camareros eran muy agradables. 

Curioso fue ver el trinquet adaptado a los tiempos, pero exactamente igual.

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En definitiva, una buena experiencia para repetir. 


Pelayo Gastro Trinquet en C/ Pelayo nº 6 de Valencia


martes, 31 de julio de 2018

Colgante de Pescadito

Cuando voy de compras, da igual que sea una ferretería, una casa de decoración o cualquier otro tipo de comercio, siempre me fijo en cosas que pueda aprovechar para hacer colgantes, pulseras, pendientes...

Esta vez lo encontré en Gadgets Cuina, una tienda de utensilios de cocina, donde me fijé en unos pinchos de aperitivo perfectos para hacer un colgante.


¡Los pinchos eran sardinas! Y con lo que me gustan a mí y a mi amiga Make (que me acompañaba ese día) los pescaditos, no pude dejar pasar la ocasión.

Además, quería algo simple para la sardina. No me calenté mucho la cabeza.


Los pinchos, cordón negro, mosquetón y arandela.


En tres sencillos pasos, terminé el colgante.

Queda gracioso y divertido... ¡y ya tengo encargos!


martes, 13 de marzo de 2018

Felicitación para una despedida de soltera

Cuando organizamos la despedida de soltera de nuestra amiga Bárbara, pensamos en el lugar para cenar, hacerle un regalo y acompañar el regalo con una felicitación.
Quería hacerla yo, pero no me apetecía la clásica tarjeta de cartulina donde cada una de nosotras escribiéramos algo a la novia y firmáramos. Quería algo diferente y bonito.


La tarjeta de felicitación más atípica, pero más bonita, que se me ocurrió.


Materiales:

- Botella de cristal con tapón de corcho
- Piedras blancas para decoración
- Cáncamos dorados pequeños
- Etiquetas
- Cuerda de cáñamo
- Rotulador blanco
- Pinzas pequeñas de madera (al final no las utilicé)



Primero conté cuantas chicas eramos, y marqué un punto por cada una (11 en total) en el borde exterior del corcho, y un punto central.

Fui enroscando los cáncamos uno a uno. Primero el del centro y luego el resto. Con un poco de fuerza con los dedos se enroscaban fácilmente.


Les pedí a las amigas que me mandaran una frase corta para felicitar a Bárbara. Escribí en cada etiqueta el nombre de cada una de las amigas y la frase que había escogido cada una de ellas.

La cuerda de cáñamo la doblé e hice un nudo superior y otro a la altura de la tarjeta. Por último até cada cuerda a cada etiqueta con un lazo.

La tarjeta central llevaba el nombre de "Bárbara" y detrás "con todo nuestro cariño".


A la botella le puse un lazo blanco en el cuello, y la metí dentro de una bolsa de regalo para vino.



Junto con el regalo, que no diré que es...¡Quedó muy bonito!



¡Y le gustó!





domingo, 29 de octubre de 2017

Palet para mis collares

Además de los zapatos, que son mi perdición, y los sombreros, me encantan los collares y colgantes y no es nada fácil tenerlos ordenados. Hasta ahora los tenía repartidos por el dormitorio, colgados dentro de algún armario y había veces que ni siquiera recordaba que tenía alguno. 

La solución, utilizar el segundo trozo de palet para colgar con un poco de orden los collares.


Si recordáis, en un post anterior, hice un sombrerero para mi habitación. 


El segundo palet lo guardé para mis collares. Que tengo bastantes y ya no se donde ponerlos. Los guardo incluso en sitios diferentes y a veces, ni me acuerdo que tengo algunos.
 

Lo primero fue decidir el lugar donde colocarlo para que no molestara y no ocupara mucho espacio. Mi habitación no es muy grande así que opté por el único sitio posible y debía colocar el palet en vertical.



Coloqué dos cáncamos en la parte superior. Y compré unas perchitas con adhesivo blancas, lo mas sencillas posible. Como el palet no es blanco como las perchitas, las pinté con la misma pintura para que no llamaran la atención.



Colgué el palet, con la inestimable ayuda de Fran, y lo siguiente fue llenarlo.



Fui colgando uno a uno, y haciendo cambios cada vez hasta que los colgué todos... bueno, ¡casi!


lunes, 11 de septiembre de 2017

Un pequeño cambio en mis sandalias

Este verano me compré unas sandalias de flecos que me encantaban, pero me resultaban un poco incómodas.

Las sandalias con cintas largas quedan muy bonitas, pero a mí me estrangulan la pierna, así que procedí a recortar las cintas y ponerles unos pompones.


Por supuesto me gustaban más las sandalias de Mimao, pero no las quería con tacón y tampoco quería gastarme tanto dinero. Al final me las compré en Oysho por 19,90€.


Corté las cintas de forma que sobrara bastante para hacer los pompones y para que no se quedara demasiado corto el cordón.


Compré cuatro terminales plateados del chino. Corte la tira de cuero en nueve trocitos de la misma medida y las uní, atándolas con hilo del mismo color y pegando la terminación con una gotita de pegamento superfuerte.


Una vez atados los cuatro pompones, los metí en los terminales con un poco de pegamento y pasé la cinta de la sandalia por el terminal.


Pegué la cinta para unirla y por último, rematé el final con el mismo hilo para reforzarlo y que quedara mejor terminado.

¡Ahora me las pongo mucho más!


jueves, 7 de septiembre de 2017

¡Photocall de mil colores!

Este verano celebramos el cumpleaños de mi amiga Lola, que cumplía 60 años, y para preparar su photocall pensé en lo que mas le gusta a ella. ¡Los colores! 

Así que puse en marcha este nuevo proyecto, que le gustó tanto que se lo ha llevado a casa para colgarlo.


Y me puse manos a la obra, con la ayuda de mis amigas Salut, Sefa y Merche. 

Materiales

- Cartulinas de colores
- Cuencos y vasos de diferentes tamaños
- Hilo de coser
- Cañas
- Cinta de embalar transparente


Compré tres cartulinas de cada color y con los cuencos fui dibujando círculos hasta rellenar la cartulina.


Recorté todos los círculos y los puse por colores y tamaños, para hacer más fácil el trabajo.


Para medir las tiras de círculos, que debían ser de 2 metros, puse los círculos en tiras en el suelo y así fui repartiendo por colores y tamaños los círculos, para que cada tira fuera diferente. En cada tira había aproximadamente 18 círculos.

Es muy importante dejar tanto arriba como abajo aproximadamente 20 centímetros de hilo, para poder atar las tiras en las cañas.

Recogí las tiras por orden para poder coserlas. Así que directamente fui uniendo los círculos con el pespunte mas ancho que permite la Singer de mi abuelita (que cose de maravilla).


Como el cumpleaños lo celebramos en Cádiz, plegué las tiras y fueron hasta allí plegadas.

Las cañas nos las dio Nicolás y utilizamos 2 cañas de dos metros cada una. Pero como había que llevarlas en el coche, tuvimos que partirlas en dos y después unirlas en Cádiz otra vez.


Siguiente trabajo, atar todas y cada una de las tiras a la caña superior.


Entre Paco y yo atamos las tiras en la caña superior. Para que no se movieran los hilos, fui poniendo en la parte de detrás de la caña cinta de embalar transparente, para que se quedaran fijadas. Hay que tener mucho cuidado al colocarlas porque tienden a enrollarse entre ellas y desenredarlas es costoso.


El paso siguiente fue colgar la caña de las vigas de la terraza con cuerdas.

Y el último paso fue subir las cuerdas y atar las tiras a la caña de bajo. Por supuesto, también las fijé con cinta de embalar transparente.

Total: 40 tiras por 18 círculos = 720 círculos (más o menos)





miércoles, 9 de agosto de 2017

Que bonito es regalar

Me encanta hacer regalos y también empaquetarlos de forma diferente. El último se me ocurrió porque vi algo parecido en Internet, como no. Y me pareció una forma original para regalar unos pendientes.


Le regalé unos pendientes de plata a mi amiga y cuñada Inma, para su 50 cumpleaños. Y quería algo especial.


Los materiales utilizados: el regalo, botes de cristal, corcho, arandelas y un clip, tela de rafia y piedrecitas de la playa.


Primero desmonté el bote elegido. Y recorté la tela de rafia redonda para ponerla sobre la tapa.


Lo más difícil fue recortar el corcho a la medida de la tapa. Investigando en varios blogs, vi que la forma más fácil de recortarlo es hirviendo el corcho y luego recortarlo con el cuter. No me quedó muy fino, pero encajaba en el hueco de la tapa.

Después corté el clip con unas tenazas por cada lado, para poder engarzar las arandelas. Y las clavé en el corcho.


Por último metí las piedrecitas de playa en el bote y engarcé los pendientes en las arandelas. 

Solo hay que cerrar el bote con cuidado, y ya está.

Aunque no hay foto, para meter el bote hice una bolsita de tela de rafia y la cerré con cintas de colores.

Espero que le gustara.